Hoy inauguramos una nueva sección en La Palma Mola: Leyendas de La Palma. Queremos empezar nuestra andadura por los terrenos en los que se mezcla la historia y la leyenda con una en especial, no tan famosa como las demás, pero no por ello menos intrigante
e interesante:

La Luz del Time

Cuentan que en una lejana noche sin luna, una madre desesperada por la delicada salud de su hijo se dirigía a buscar un remedio para este. Para conseguirlo, se aventuró a través del camino Real de Amagar, que unía Tijarafe con Los Llanos de Aridane, pasando por el santuario de las Angustias. Al llegar a la cima del risco, comenzó a bajar por el desfiladero que se precipita hacia el valle que forma el barranco de las Angustias, con tan mala suerte que el viento y la lluvia le apagaron irremediablemente el único farol que llevaba consigo.

En el transcurso del desesperado descenso se encontró de repente con un madero de pino que daba forma a una cruz y, soltando al niño, la arrancó, la despedazó e hizo una antorcha, produciéndose la más brillante e inimaginable luz para un caminante. La madre continuó bajando las vueltas del empedrado y duro sendero, sosteniendo con ternura entre los brazos y el pecho a su hijo como si aún los uniera un vínculo físico, más allá del amor materno, mientras entre sollozos repetía en voz baja un lamento “¡mi niño!, ¡mi niño!

Tiempo más tarde su hijo sanó y la madre cogió una nueva y pesada cruz y salió de su casa a cumplir promesa por el pecado que había cometido para poder salvar a su hijo. Caminó por la misma vereda. Al llegar al lugar donde había arrancado la cruz colocó la nueva y comenzó a bajar por el penoso y pendiente camino hasta ver delante de ella una luz en forma de cruz que la deslumbró y la hizo arrodillarse. Se cuenta que en todo el valle retumbó el eco de sus llantos y suplicas clamando perdón y, en ese mismo momento, escuchó una dulce, próxima y tierna voz que le dijo: “Mujer, conozco tu pena y tu pecado; tu hijo llora tu ausencia, vete con él. Tu promesa está cumplida”. Quiso sentir y sintió que esta voz era de la Virgen de las Angustias, que como madre que también era comprendía el dolor que sentía.

Desde esos tiempos lejanos cuentan que comenzó a verse en las laderas de Amagar un fulgor que llamaron “La Luz del Time”, errante y a la espera de servir de guía a caminantes perdidos en las noches más oscuras…

Aspectos interesantes por la zona

Camino real de Amagar

Es un antiguo camino real que servía de conexión entre la parte noroccidental de la isla y el Valle de Aridane. El camino discurre haciendo zigzag por la ladera del barranco de las angustias en el lado tijarafeño. Tiene una pendiente bastante pronunciada y en diferentes tramos del camino se pueden tener buenas panorámicas del Barranco de las Angustias y el Valle de
Aridane, y una vez arriba de Tijarafe y Puntagorda.

La Cruz del Time

Se encuentra al final del mencionado camino real de Amagar y poco más allá del Alto del Time. La manera más fácil de llegar a ella es desde el mirador del Time a través de la pista de cemento que asciende en frente, o por Tijarafe llegando hasta el Gamonal y descendiendo por el camino. También se puede llegar a ella si nos encontramos haciendo el sendero de Gran Recorrido que conecta el Puerto de Tazacorte con El Roque de los Muchachos (GR-131).